Araceli González Vázquez 💢 Profile picture
AntropĂłloga. CientĂ­fica titular del CSIC en la IMF (Barcelona). Humanos/No-humanos, GĂ©nero, Islam, Marruecos. AntropologĂ­a y EtnografĂ­a de Cantabria.

Dec 15, 2022, 119 tweets

Hoy,🧵sobre una mujer cántabra que es Historia de nuestro #Folklore #MúsicaTradicional, y que puede ser mejor conocida gracias a la digitalización de la prensa publicada en Cantabria a principios del siglo XX ¡Adrentu jilu sobre la #tolana (de Ruiloba) Mari Cruz Moriyón!! 💢♀️

Mari Cruz MoriyĂłn es una figura fundamental para conocer el #folklore de Ruiloba, que no sĂłlo es una parte muy significativa del rico #PatrimonioInmaterial de Ruiloba, sino una parte muy importante del #PatrimonioCultural de Cantabria.

La prensa antigua es una fuente de información histórica y etnográfica-antropológica de enorme interés, algo que no siempre se sabe (o se quiere) apreciar en su justa medida. Ello nos da una idea del papel pasado (y presente) de las/los periodistas en la transmisión de saberes…

Las hemerotecas aportan conocimientos fundamentales para la investigación en Humanidades y Ciencias Sociales, y son fuentes de información ineludibles cuando queremos fijar nuestra mirada en el siglo XX, en el XIX, y en siglos anteriores…

En este caso, voy a dar un ejemplo de lo que nos procuran las digitalizaciones. Entre otras, la digitalización de prensa llevada a cabo en Bibliotecas Públicas del Estado, y la digitalización de materiales fonográficos del archivo de un museo de una Comunidad Autónoma.

La fotografía que se ve aquí es de “La Voz de Cantabria”, del 30 de nov. de 1929. En ella aparece retratada una anciana cuyo papel en la transmisión del folklore cántabro fue muy relevante a finales del XIX y en la 1era mitad del XX: se llamaba María Cruz Moriyón González y...

… era de Ruiloba. En la fotografía, Mari Cruz aparece junto a un “grupo de mozas de Ruiloba”, intérpretes de pandereta y “cantadoras” de #picayos, de las que fue “instructora”. Este diario dice que en ella se conserva “personificada la tradición de aquel valle” ¿Por qué??

En los años veinte del siglo XX, Mari Cruz fue la persona que dirigió el grupo de #picayos de Ruiloba, pero su labor al frente de las mozas y los mozos del #pueblu había comenzado en realidad muchos años antes…

La gente de Ruiloba estima que Mari Cruz Moriyón fue la persona que contribuyó, a fines del siglo XIX, a que las tres piezas del folklore cántabro que son tradicionales del valle se mantuvieran vivas: picayos (“baile al santu”), “baile a lo llanu” y “danza las lanzas”.

Estas piezas de Ruiloba, que aún perviven, despertaron el interés de varios/as folkloristas activos en la primera mitad del siglo XX, época en que se escribió profusamente sobre ellas, y, además, fueron fotografiadas y filmadas.

Son propias de las festividades de la virgen del Remediu (2 de julio), del día El Mozucu en Udías (en el contexto de las fiestas de La Virgen y El Mozucu, 8 y 9 sept. en El Barriu y La Hayuela), del día de Nuestra Señora (15 de agosto) y del día de San Roque (16 de agosto).

María Cruz Moriyón nació el 15 de julio de 1871 en Ruiloba. Su padre, Primo Moriyón Posada, #canteru, era de La Borbolla, sus abuelos paternos de Sta. Eulalia de Carranzu, conceju de Llanes, Asturies, y su madre y sus abuelos maternos de Ruiloba y Toñanes.

Mari Cruz murió en 1942. Su hermana Paz (n. 1875) y su hermano Germán Emeterio (n. 1874), #tamboriteru, participaron junto a ella en la reactivación de las tradiciones #tolanas. Aquí los vemos en una fotografía recuperada por José de Jesús Gutiérrez, de Ruiloba.

Estos, quizá sean datos interesantes: el primer Moriyón en llegar a Ruiloba no fue el padre de Cruz, Primo, sino su abuelo Ambrosio. Primo nació en La Borbolla, Llanes, ca. 1850. Dos de las hijas de Ambrosio, Basilisa (1862) y Laura (1865), tías de Mari Cruz, nacieron en Ruiloba.

Los Moriyón procedían de Santa Eulalia de Carranzu, parroquia del conceju de Llanes. Indico esta conexión porque quizá sea significativa para explicar algo que ya intrigó a los folkloristas de principios del siglo XX: la preservación de bailes romanceados en Asturies y Ruiloba.

En esta magnífica fotografía se puede ver a Mari Cruz Moriyón sosteniendo su #panderu. La fotografía, propiedad de José de Jesús Gutiérrez, ha sido publicada en una página de su autoría que recomiendo: desdelmiradordeyeyo.blogspot.com/2013/02/el-rom…

En un artículo sobre la trova en Ruiloba, Patricio Guerin Batts, monje de la abadía de Cóbreces, define a Mari Cruz como “maestra en las danzas”, “poetisa espontánea” y “famosa recadista”.

Tal y como ha explicado José de Jesús Gutiérrez, Mari Cruz desarrolló esa labor de #recadista en la línea de autobuses de “La Cantábrica” que unía (y une) #Cumillas (y Ruiloba) con #Torlavega.

Al menos desde 1925, los picayos de Ruiloba tenían su espacio en la celebración del “Día de Santander”, donde agrupaciones locales podían mostrar en la capital de la provincia, entre otros, su “bailar al santu”, como dice un redactor de “El Cantábrico”. Así, con "u", con "u".

En esa ocasión, el 5 de julio de 1925, actúan los picayos de Viérnoles y los de Ruiloba. En estas fotografías, de aquel día, podemos ver a la agrupación de Viérnoles (niñas, vestidas de “pasiegas”, y adultos).

Al año siguiente, 1926, en la misma fiesta, el “Día de Santander”, organizada por la Asociación de la Prensa, 22 mozos de Ruiloba interpretan también la “Danza de las Lanzas”.

Al haber sido una de las interlocutoras cántabras del folklorista norteamericano Kurt Schindler, que grabó numerosos discos de aluminio durante su trabajo de campo sobre la música popular de la P. Ibérica, hoy tenemos la suerte de poder escuchar la voz de Mari Cruz Moriyón.

Los discos de Schindler se conservan en la Biblioteca TNT del CSIC, y los registros han sido incorporados al FONDO DE MÚSICA TRADICIONAL de la IMF-CSIC, un proyecto del grupo de investigación “Música y Sociedad” de la Institución Milà i Fontanals de Investigación en Humanidades.

Schindler grabó a Mari Cruz el 21 de agosto de 1932, y (algo de lo que nos alegramos mucho) el investigador Sergio Portales Domínguez ha incorporado los registros al FMT casi un siglo más tarde. Están disponibles aquí: musicatradicional.eu/informant/50362

En el FMT se pueden ver las partituras de Schindler. Mari Cruz interpretó “Al entrar tengo miedo” (Al entrar tengo miedo,/ pero en entrando/ le digo al pensamiento/ vamos andando...) y “Una palomita blanca” (Y una palomita blanca/ como la nieve, volando va...).

A Mari Cruz se la puede escuchar hoy en día gracias a un proyecto de digitalización del material fonográfico del Museo Etnográfico de Castilla y León en Zamora. Estos son los enlaces: (Al entrar tengo miedo) museo-etnografico.com/schindler-tema…...

… y (Una palomita blanca).
museo-etnografico.com/schindler-tema…...

Schindler grabó más piezas en Ruiloba: “Al olivo subí” y “Ruiloba”, interpretadas por Luisa Escalante; “Viva La Montaña”, por Manuel Iglesias; y el “Romance del Conde de Lara”, por el grupo de danzas de Ruiloba.

Se pueden escuchar todas ellas aquí, en la digitalización del Museo Etnográfico de Castilla y León (MECyL): museo-etnografico.com/schindlers.php…

¿Quieres conocer algo mejor la labor folklorística de Mari Cruz Moriyón a finales del siglo XIX y en las primeras décadas del siglo XX? Sigue #jila #jilando…

Los picayos, o “baile al santu”, son bailes y cantos en honor de una figura religiosa, sea la virgen o un #santu, usuales en los valles occidentales de Cantabria como en el conceju de Ruiloba, próximo a #Cumillas y a #Udías.

Normalmente, los picayos se le cantan y tocan a la virgen patrona o al santu patrĂłn en la iglesia, y se le cantan, tocan y bailan en el exterior de la iglesia, in situ o en procesiĂłn. Las pandereteras cantan-tocan, y los mozos bailan-tocan, aunque...

... las pandereteras también ejecutan algunos pasos y movimientos. Se ha escrito que probablemente fueran #picayos aquello que el cronista belga Laurent Vital pudo ver en San Vicente la Barquera cuando Carlos V pasó por la villa en 1517.

Lo que Vital escribe es lo siguiente: “Entonces, al entrar en esta villa, las mozas le acompañaron muy gozosamente, cantando alegremente, hasta su palacio, que estaba junto a la villa, en un monasterio de franciscanos”. Era, se olvida con frecuencia, día festivo: San Miguel.

Que esos supuestos “picayos” los interpretara una agrupación de mozos y mozas de Tanos, como se ha puesto por escrito en un libro y se repite con frecuencia, no es más que una burda manipulación, que desmerece la trayectoria de la agrupación de Tanos cuando se afirma en su seno.

En su obra “Blasones y talegas” (1869), Pereda nos revela que, en su época, los #picayos no sólo poseían un cariz religioso, sino que también se interpretaban en las bodas. En una boda en la casa de un jándalo sitúa él a danzantes, gaiteros y cantadoras, y las cantadoras cantan..

… unos picayos: “Válgale al Señor San Roque,/ Nuestra Señora le valga/…”. En nota a pie, señala que “la costumbre de cantar de esta manera es aún bastante frecuente en la Montaña”, pero, más que a los novios, se hace a “los hijos del pueblo” cuando vuelven a él.

En las “Escenas Cántabras” (1914), Hermilio Alcalde del Río incluye unos versos de las mozas que cantan los picayos: “Abran las puertas del templo/ con esas llaves de plata/ y abran corro, caballeros,/ para que San Juan de él salga”.

A Nemesio Otaño, los picayos de Cumillas le sirven para explicar el origen religioso del canto popular montañés, su principal tesis musicológica sobre estas piezas. Este es el ejemplo que usa en 1914:

La #palabruca #picayu es cántabra, formada a partir de #pica, con un sufijo minorizador un tanto depreciativo #-ayu, como en el cántabru occidental #tontayu o en el asturianu #babayu. En Ruiloba, y en otros lugares, se interpretan con #panderu/ #pandereta y #tarrañuelas.

La prensa de finales del XIX da cuenta de la existencia de picayos en Sopeña y Terán (Cabuérniga), Cabezón de la Sal, Pechón, Santiurde…, cantos que ya entonces se perciben como “primitivos”, “inmemoriales”, “tradicionales”, “antiguos” o “antiquísimos”…

… pero que en ocasiones incorporan versos de reciente creación compuestos por mujeres. Es lo que revela esta noticia sobre Cabuérniga de 1899, que dice que las jóvenes del pueblo cantaron picayos a…

…Santa Eulalia (#Olalla), una “tiernísima composición debida a una señorita que tiene gusto especial para este género de verso”. Esto es interesante, porque Mari Cruz Moriyón hacía lo propio en Ruiloba, algo que nos habla de una tradición viva ¡y de poesía (religiosa) femenina!!

Por otro lado, esto ha sido así hasta la actualidad, sólo que a nadie parece haberle interesado estudiar estos géneros poéticos femeninos religiosos locales cántabros.

En 1936, de hecho, los picayos de Ruiloba cantaban una letra de Mari Cruz, que había sido su alma máter. En esta fotografía podemos ver a los picayos de la Virgen de los Remedios de Ruiloba en Mexico en 1946.

En cierto modo, eran herederos de una larga tradición de danzas cántabras en Mexico de las que apenas sí sabemos algo, como este grupo de danzantes fotografiados en 1909, formado por Robustiano Llarena, Tomás Taborga, Manuel Martínez, José Junco, Juan José Montes…

… o de lo que vemos en esta maravillosa fotografía de Efesio de la Cotera, tomada en Cienfuegos, Cuba, en febrero de 1885, en la que aparece una agrupación folklórica de la entonces provincia de Santander. Fotografía preservada en la Smithsonian Institution.

Sixto de Córdova registró picayos en Ruiloba dedicados a la Asunción, a Santiago, a Santa Isabel, San Roque, la Virgen de los Remedios, la Virgen de los Remedios de Mexico, la Virgen del Pilar, la Virgen de Guadalupe…

Para señalar la antigüedad de las danzas de Ruiloba se cita con frecuencia un documento del archivo municipal de Santillana, de 1669, que menciona que se le habían hecho pagos a los danzantes del día del Corpus procedentes del conceju de Ruiloba.

En el “baile a lo llanu”, los folkloristas españoles y extranjeros quisieron ver uno de los escasos “bailes romanceados” o “romancísticos” que se habían preservado en la Península Ibérica.

El que se baile al son de los romances sobre el Conde de Lara ha hecho pensar que su origen está en Lombardía, en el norte de Italia, y que llegó a Cantabria en el siglo XIV, o en el XVI (propuesta de García-Lomas y Cancio, 1928).

Pero… en Ruiloba también se bailó al son del romance de Gerineldo, aunque haya terminado por bailarse sólo al son del romance del Conde de Lara: “Allá arriba en la badía/Lombardía, en aquella noble ciudad (…), mandan al Conde de Lara de la guerra capitán”…

Significativamente, en las partituras que registró en septiembre de 1931 en Ruiloba Eduardo Martínez Torner, las mozas dicen “la badía”, en cántabru, con aféresis (“abadía”), y no Lombardía, como en la “Danza del romance” que bailaban Voces Cántabras o en el registro de Schindler

La pieza registrada por Schindler a Voces Cántabras se puede escuchar aquí: museo-etnografico.com/schindler-tema… En la fotografía podemos ver a los integrantes de Voces Cántabras, de Cabezón de la Sal, en 1929 en Barcelona.

La denominación “a lo llanu” se refiere a la forma del baile popular de La Montaña, generalmente en contraposición al baile “a lo altu”. Se ha dicho mucho de este “baile a lo llanu” de Ruiloba, que si es una “parodia” de un baile cortesano...

... que si tiene “espíritu señorial”, que si es de las “clases aristocráticas”… En 1930 ya había quien señalaba en Ruiloba que este “baile a lo llanu” tenía más pasos, y que se había abreviado considerablemente...

... por un lado, porque ya no se cantaban los dos romances, del Conde de Lara y de Gerineldo, y por otro, porque se habían suprimido algunos “cuadros”. De la “danza las lanzas” también se suele decir lo mismo: que es más breve de lo que fue en otro tiempo.

Para explicar el origen histĂłrico de estas danzas de Ruiloba se han hecho correr rĂ­os de tinta. En primer lugar, se ha hecho alusiĂłn a la leyenda que explica la presencia en el valle de la Virgen de los Remedios, al parecer, una talla de madera que serĂ­a, en realidad, una...

... “virgen de galeón” que aún conserva las argollas de metal de haber estado sujeta a una nave, y que, según narra Jesús Cancio en “Del solar y de la raza” (1928), habría sido emplazada en Ruiloba por un marino irlandés que naufragó en Funfría, y que...

… edificó allí un altar con la talla mariana de su camarote. Que se hablara de un marino o capitán irlandés ha servido en el siglo XX y XXI para sostener, sin fundamento alguno, que se trata de una “danza céltica”, como hace el periodista Víctor de la Serna en 1929.

La actual ermita es una construcción de 1888, realizada por el arquitecto Casimiro Pérez de la Riva, destituido del cargo de arquitecto municipal de Santander en 1885. Se puede leer más sobre ella aquí: desdelmiradordeyeyo.blogspot.com/search/label/P…

En segundo lugar, la leyenda que sirve de fundamento histĂłrico al voto hecho por los tolanos a la Virgen de la Caridad en 1819, con motivo de la epidemia sufrida en Ruiloba. Es importante tener en cuenta, que las danzas se reactivaron en el Remediu a principios del siglo XX...

... el 2 de julio de 1919, con ocasión del centenario de este voto o promesa hecha a la virgen del Remediu. En tercer lugar, la leyenda supuestamente local que recoge el manuscrito “Antigüedades de Ruiloba”. La leyenda dice que una gavilla de 21 soldados veteranos licenciados...

... de los Tercios llegaron a Ruiloba después de pasar por Flandes o Italia, y pasaron un tiempo hostigando a los pueblos próximos, entre ellos Cabezón de la Sal, … con un encuentro bélico en la praería de Navas (entre Cabezón y Udías)...

... e incluso habrían llegado a castrar a un hombre de Cabezón que pretendía casarse con una mujer de Ruiloba. Se dice también que Felipe II habría enviado un escuadrón de caballería desde Valladolid para desarmarlos.

Esta leyenda da un número de 21 soldados, que coincidiría con el de los 21 + 1 (#tambor) danzantes de la “danza las lanzas”.

En 1929, Víctor de la Serna, ya nombrado, supone a los soldados “flamencos” y dice que enseñaron a los mozos de Ruiloba un baile “valón”, gracioso y señoril, el “baile a lo llano”, una “rústica pavana” (El Cantábrico, 28/11/1929).

En cuarto lugar, las elaboraciones ¿locales? a partir de estos materiales que he citado. Incluyen la mención al Capitán Velarde, que habría regresado a Ruiloba al frente de la hueste de veteranos soldados, y que habría creado la “danza de las lanzas” con ellos para venerar...

... a la Virgen de los Remedios, en acción de gracias por haberles permitido regresar a “La Tierruca” sanos y salvos de la peste que había hecho estragos en Flandes.

Estas leyendas fueron (re)activadas en el siglo XIX en los años de la epidemia (1818/19). En teoría, las narra un manuscrito procedente del “alfoz” de Lloredu que se conserva en El Escorial y que nadie parece haber visto. Yo no he dado con él en el catálogo de la Real Biblioteca.

Un anticuario lo habría copiado en 1818, titulándolo “Antigüedades de Ruiloba”, y se lo habría entregado a un médico de #Cumillas, Antonio Pérez de la Riva, natural de Ruiloba.

De acuerdo con la bibliografía consultada, está depositado en el Ayuntamiento de Ruiloba, pero sorprende mucho que los/las investigadores/as no hayan intentado localizar el original, máxime cuando se ha dicho que está escrito en un registro lingüístico local.

Detrás de este supuesto manuscrito y de su “recuperación” en el siglo XIX, hay una evidente exaltación decimonónica y burguesa del imperio español y del castellanismo. Quienes investiguen a futuro sobre nuestro folklore, quizá estén obligados a ser algo menos ingenuos…

… y a ser algo más críticos con las fuentes de información que aparecen misteriosamente por los ayuntamientos de Cantabria en el siglo XIX, de la mano de notables locales, en épocas de intensa construcción nacional de lo español y exaltación de las gestas imperiales castellanas.

Lo que dice el manuscrito es algo que, como señalan algunos estudiosos, también pasó a formar parte del discurso de la propia Mari Cruz Moriyón ¿Cuál pudo haber sido su papel en su difusión? Aún no ha sido determinado, y si no se hacen investigaciones musicológicas serias...

¿Quieres conocer algo mejor cuál fue el trabajo de campo de los folkloristas españoles y extranjeros que acudieron a Ruiloba en los años treinta del siglo XX y que se entrevistaron con Mari Cruz Moriyón (#interlocutora no meras #informante)? Sigue la #entarajilaura…

Kurt Schindler acudió a Ruiloba en 1932 con el lingüista Ramón Menéndez Pidal y sus hijos Jimena y Gonzalo. Grabó allí a dos intérpretes cántabras locales: Luisa Escalante y Mari Cruz Moriyón. Fue el día 21 de agosto.

Llama la atención poderosamente, visto lo mucho que se ha escrito sobre los “picayos”, el “baile a lo llanu” y la “danza las lanzas”, que Schindler no solicitara de la propia Mari Cruz nada de esto, ni el canto de los picayos ni del romance “Allá arriba en la badía/Lombardía…”.

En 1932, Schindler no sólo registró las piezas de Ruiloba, sino también las “versiones” de Voces Cántabras #entarajilaas por Matilde de la Torre. Se pueden escuchar todas ellas en este enlace: museo-etnografico.com/schindlers.php…

Los pormenores de la estancia de Schindler y Menéndez Pidal en Ruiloba en 1932 son bien conocidos. Diego Catalán los ha explicado con detalle, y ha aportado dos interesantes fotografías conservadas en la Hispanic Society de New York.

Mari Cruz Moriyón dirigía los picayos de Ruiloba, “los del Remediu”. En esos años de la década de los veinte, los mozos y mozas de Ruiloba actuaban con frecuencia fuera del pueblo. En 1932, de hecho, ya se denominaban “Danzas Tradicionales de Ruiloba” y constituían una Sociedad.

Los filólogos Ramón Menéndez Pidal (1869-1968) y María Goyri (1873-1954), en su faceta de folkloristas, habían estado en Ruiloba un par de años antes que Schindler. En el verano de 1930, el 31 de julio y el 1 de agosto, los dos acudieron a Santander y Ruiloba para presenciar...

... y documentar una “danza” que consideraban “única en su género en España”, un “baile romancesco” o “baile romanceado” al son del romance “La boda estorbada”, que ellos entendían parte de la tradición medieval castellana peninsular.

Aquí se pueden leer las múltiples versiones documentadas hasta la fecha: depts.washington.edu/hisprom/option…

Menéndez Pidal, que era entonces presidente de la RAE, y Goyri, de la JAE, llegaron a Santander el 31 de julio, y se desplazaron a Ruiloba el 1 de agosto. En Santander se vieron con José María de Cossío y visitaron la Casa de Salud Valdecilla.

Las fotografías que fueron tomadas en Ruiloba las hizo Gonzalo Menéndez-Pidal Goyri (1911-2008). También filmó los bailes. En su día, estas filmaciones pasaron a ser parte del fondo del Centro de Estudios Históricos de la JAE, y luego del CSIC. Ignoro si hoy se conservan o no.

Dos meses después de la visita de Menéndez Pidal y Goyri, Antonio Morillas publica un reportaje con fotografías de Samot en la revista “Estampa” (digitalizada por la BNE), Habla sobre el “baile a lo llano”, y explica cómo se recuperó en 1919, en la fecha del centenario del #votu.

La letra del romance que se canta en Ruiloba, ya había sido registrada por el cántabro Gumersindo Laverde en el siglo XIX, en 1863, en Uviéu y Llanes. Se la envió a José Amador de los Ríos y se conserva en la Biblioteca Menéndez Pelayo (Santander).

La familia de Mari Cruz Moriyón era, precisamente, del conceju de Llanes… ¿Las versiones del romance de Uviéu/Llanes y Ruiloba difieren? ¿Quizá alguien, hoy, a partir de un trabajo serio, debería evaluarlo??

Un año antes de la visita de Menéndez Pidal y Goyri, en 1929, los mozos y las mozas de Ruiloba habían acudido a la Exposición Internacional de Barcelona, en el llamado Pueblo Español.

Aquí, en estas fotografías del diario “La Voz de Cantabria” del 28 de noviembre de 1929, podemos ver a los mozos de Ruiloba ensayando su “danza las lanzas” para interpretarla en Barcelona.

De acuerdo con la prensa catalana, los “Dansants de Ruiloba” permanecen allí 8 días. Las “Jornadas Montañesas” duran tres días, 13, 14 y 15 de diciembre. Así se les fotografía en el Diario Oficial de la Exposición, interpretando el “baile a lo llanu”:

También se les fotografía bailando la “danza las lanzas” frente a la estatua del Marqués de Comillas. En alguna página web se les ha confundido con una agrupación vasca de ezpata-dantza, pero esta actuación es de los #tolanos y tiene lugar en 1929, a modo de homenaje.

La digitalización llevada a cabo por el Arxiu Nacional de Catalunya nos permite disfrutar de estas fotografías de Brangulí, donde aparecen los tolanos interpretando la “danza las lanzas” el 15 de diciembre de 1929.

En esta fotografía, también de Brangulí, vemos el momento de la salutación: “La danza de las lanzas de Ruiloba saluda a todos los presentes ¡Viva la Virgen de la Caridad! ¡Viva el Mozucu! ¡Viva Ruiloba! ¡Viva La Montaña!!/ ¡Viva Cantabria!!”, según el marco en que se interprete.

En esta fotografía, también de Brangulí, también del Arxiu Nacional de Catalunya, podemos ver la interpretación del “baile a lo llanu”.

La autoría del libro de las Jornadas Montañesas le corresponde a Hermilio Alcalde del Río, que emite en el texto sus teorías sobre el origen de las danzas. Para él, el “baile a lo llanu”, que llama “Danza Ruilobana”, tiene un “indudable origen cortesano”, y “elegancia señoril”.

De los #picayos se dice entonces que se trata de una “antiquísima danza cantábrica a la que aluden los historiadores romanos”, y que se bailaba “por hombres solos de las gens primitivas, alrededor de las aras de los dioses anteriores a la romanización”...

... y, minorizando la relevancia de las mujeres en los #picayos, se afirma sin fundamento alguno que la introducción del “coro de mujeres” es un hecho del presente.

En su crónica de las “Jornadas Montañesas”, el periodista santanderino José del Río Sáinz, Pick, escribe en enero de 1930, que la danza de “los mozos de Ruiloba” es una danza “bélica y primitiva”.

En el Archivo del CCHS del CSIC se conservan tres partituras de Eduardo Martínez Torner del “baile a lo llano” de Ruiloba, una evidencia más de lo relevantes que son los proyectos de digitalización en Humanidades. Se pueden encontrar aquí: aleph.csic.es/imagenes/archi…

Hasta aquí, parte de mi trabajo en el “jilu” de hoy. Habrá quien desprecie lo que se puede decir a partir de fuentes de información hemerográficas y no considere que las Humanidades Digitales pueden aportar conocimiento y materia para la divulgación cultural, pero…

… quizá haya quien recoja lo escrito en prensa y en Internet sobre Mari Cruz, profundice en ello, y sepa rendirle homenaje en su Ruiloba natal a una mujer que hizo mucho por mantener viva nuestra cultura.

Se la debería recordar como folklorista y como interlocutora de folkloristas, no sólo como mera “informante” de otros, pero también como mujer poeta, ya que sabemos que escribía sus propias composiciones y que las recitaba en público.

En un texto no exento de misoginia, Pick dice, a propósito de la presencia de Mari Cruz en la expedición cántabra a la Exposición Internacional de Barcelona, que estaba “dotada de una facundia zorrillesca” y que improvisaba “las letras de los picayos” que se cantaban.

Estos dibujos pertenecen al artículo de Pedro Montalvo “Los bailes tradicionales del pueblo de Ruiloba” (1978), donde se explican muchas cosas de interés ad hoc. Está disponible aquí: repositorio.uam.es/bitstream/hand…

No quiero terminar este nuevo “jilu” sin dejar unos enlaces para que podáis disfrutar de lo explicado. En el primero, se puede ver la danza las lanzas interpretada este año en el Remediu (de Didio Sordo):

Aquí, el “baile a lo llanu” en el Remediu 2022 (de Didio Sordo):

Aquí se puede ver un magnífico video rodado en Ruiloba en 1986. Del minuto 5:00 en adelante, aparece la anciana #tolana Avelina interpretando los picayos: tourcantabria.com/routeros/83-ni…

Aquí la canción “Las lanzas” del grupo de folk Garma, con actuación de los mozos de Ruiloba:

Aquí un video del lugar donde yo he visto estas piezas repetidamente durante mi infancia y adolescencia, el día del Mozucu en el Barriu La Virgen, en Udías, donde se baila como parte de la promesa hecha por los tolanos a la Virgen de la Caridá. Min. 6.18:

Si queréis haceros una idea de la romería completa, recomiendo este video de Francisco Peral Bárcena:

También se puede ver el "baile a lo llano" aquí:

Las tres danzas de Ruiloba, "picayos", “baile a lo llanu” y “danza las lanzas” han sido declaradas Bien de Interés Cultural en 2015, junto a otras danzas de Cantabria. Para ampliar los conocimientos sobre ellas, recomiendo el TFM de Bea Cea, aquí: repositorio.unican.es/xmlui/bitstrea…

Se ha explicado ya que Matilde de la Torre compuso su “Baila de Ibio” o “Baila de lanzas” para el orfeón “Voces Cántabras” a partir de la “danza las lanzas” de Ruiloba, y que a menudo, y sin fundamento de peso alguno, la consideró una “danza céltica” de “carácter guerrero”.

En lo que concierne al “baile a lo llanu”, la directiva de Voces Cántabras señaló en 1930 que, en realidad, su “Danza del Romance” estaba tomada del “Baile de las viejas” de Cumillas, que también se bailaba al son del romance del Conde de Lara.

En los años 30 y 40, el folklore autóctono #tolanu convivía con esas nuevas versiones, no sólo las de Voces Cántabras, de Cabezón de la Sal, sino también las de la agrupación de Tanos, que interpretaba la “Baila de Ibio” y la “Danza del Romance del Conde de Lara”.

Vuelvo a poner los enlaces para escuchar a Mari Cruz Moriyón grabada por Schindler, que los anteriores no estaban bien: (1) museo-etnografico.com/schindler-tema… y (2) museo-etnografico.com/schindler-tema…

Parte relevante de la prensa cántabra histórica que he citado en este "jilu" forma parte de los fondos de la Biblioteca Municipal de Santander, y está disponible en la Biblioteca Virtual de Prensa Histórica, la hemeroteca digital del Ministerio de Cultura y Deporte del Estado.

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