Se cumplen 119 años del nacimiento de Matthias Sindelar, uno de los mejores austríacos de todos los tiempos. Se enfrentó al nazismo. Fue de los primeros exponentes del falso 9 con una selección pionera en el fútbol de pases cortos. Murió de una extraña forma. SALE HILO 👇
Nació en 1903 en Kozlov y se crio en Viena, la capital del Imperio austrohúngaro. Era hijo de un empobrecido fundidor, herrero y albañil ladrillero. Vivió en un barrio obrero con su familia y allí empezó a jugar al fútbol en las calles.
A los 15 años fichó por el Hertha Viena y jugó casi toda su carrera en el Austria Viena. Allí convirtió 255 goles en 427 partidos, según el registro de Camilo Francka, autor de su biografía. También lo llevó a ganar 3 copas de Austria en sus primeras temporadas.
Los escritores de la época lo definían como un futbolista que tenía "cerebro en las piernas". Le decían “el hombre de papel” por ser delgado, ligero y superar a los rivales fácilmente. Pero su apodo principal era El Mozart del fútbol. ¿Por qué tantos elogios para Sindelar?
Fue uno de los fundadores de la Asociación Austríaca de Fútbol y con la selección deslumbró. Austria formaba con un 2-3-5 y él era el delantero centro, pero actuaba como volante al descender y conectar con los mediocampistas, en especial con Josef Smistik, el capitán del equipo.
Ese equipo era dirigido por Hugo Meisl en la década del '30 y tenía un nombre: El Wunderteam (equipo maravilla). Pases cortos, creatividad. Cautivaban. Sindelar daba fluidez al conjunto que llegó a la semifinal del Mundial de Italia 1934 y fue eliminado por la selección local.
Le ganaron 5-0 a Alemania en Viena y 0-6 en Berlín. A Suiza, 7-1 y 8-1. A Francia en París, 0-7. A Hungría, que sería una gran selección con el paso del tiempo, 8-2. En 1932, ganaron la Copa de Europa, la Eurocopa de hoy.
Sindelar fue uno de los primeros jugadores en aparecer en anuncios publicitarios. En su época de esplendor, lo quisieron Manchester United y Arsenal, pero no se lo pudieron llevar. Era un crack total.
Pero todo se destruyó cuando Austria fue anexada por la Alemania nazi. Se disolvió la liga y expulsaron a los jugadores y clubes judíos. Sindelar no era judío. Aun así, los futbolistas del Wunderteam fueron obligados a jugar para el país de Hitler, pero no pudieron con uno.
El 3 de abril de 1938 se organizó un partido como despedida del Wunderteam. Los austríacos vencieron 2-0 con un gol de Sindelar, el mismo que luego se negó a jugar para los alemanes por los acontecimientos que ocurrían en la época.
El Mozart del fútbol murió accidentalmente el 23 de enero de 1939. Fue por inhalar monóxido de carbono debido al mal funcionamiento de una estufa. Tenía 35 años. Algunos creen que el nazismo fue responsable. Una corta vida llena de sucesos que quedaron en la historia.
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"Patear a un fascista no es algo que se saboree todos los días", sentenció.
Había recibido insultos xenófobos. Cuando la prensa indagó sobre el historial del hooligan se descubrió que se autodefinía como racista y apoyaba a partidos de extrema derecha.
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Allí fue compañero de Ayman Ben Mohamed, nacido en Londres de madre irlandesa y padre tunecino. Eran muy cercanos. Ese nivel de complicidad provocó que Roberto no temiera interrumpir una entrevista en vivo a Ayman, que ese día había sido convocado a la selección de Túnez.