¿Una vez dormidos, se han despertado sintiendo un fuerte peso sobre su cuerpo?, además, ¿no se pueden mover ni gritar y aparece un terror intenso?
No, no es una presencia maligna, ni íncubos, ni súcubos, ni vampiros reposando sobre ustedes (ya quisieran). ¿Entonces?
No se angustien. Se trata de una parasomnia (alteración del patrón de sueño) llamada "Parálisis del sueño", quizás una de las más frecuentes y aterradoras, que suele ser interpretada como una experiencia paranormal.
Resulta que, en grandes y bruscos términos, cuando dormimos y cuando despertamos, nuestra conciencia y nuestros músculos deben estar sincronizados. Deben "dormirse y despertarse al tiempo".
En la parálisis del sueño, por el contrario, la conciencia alcanza el estado de vigilia antes que la función motora (los músculos). Entonces, somos conscientes pero no nos podemos mover.
Es suficiente con esperar unos minutos, a veces aterradoramente largos, para que esa sincronización se dé adecuadamente y podamos despertar...¡con un grito!
No se trata de un hallazgo patológico, la mayoría de las veces, o de un síntoma de alguna perturbación mental severa. Casi siempre, aparece producto de una mala higiene del sueño, cambios de horario, ansiedad o consumo inadecuado de sustancias psicoestimulantes.
De hecho, si se presenta de forma aislada y no interfiere con la funcionalidad en vigilia o no produce ningún tipo de insomnio, no requiere tratamiento. De no ser así, basta con acudir donde un especialista para iniciar un estudio y llegar a una posibilidad terapéutica.
Higiene del sueño, psicoterapia y corrección de las causas de base, son las medidas más frecuentemente usadas para aliviar la parálisis del sueño. En casos severos, puede recurrirse al uso de medicamentos. Variará en cada caso.
Venga, ¿y el peso encima?, ¿seguro no es una presencia maligna que me quiere acceder carnalmente? No. Se trata simplemente de nuestro propio peso corporal, del cual no somos habitualmente conscientes ya que nos oponemos a la gravedad todo el tiempo.
¿Quieren saber qué tan pesados son? Cuélguense de una barra usando las manos o los pies, y me cuentan.
Quise referirme a este fenómeno debido a que la pandemia ha traído consigo una gran cantidad de perturbaciones del sueño, incluidas las parasomnias, y es importante conocer, al menos someramente, lo que a veces nos sucede. Almuercen rico.
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¿Matoneo, en serio?, ¿se va a ir @lcvelez por ese camino? Ok. Juguemos:
He visto suficientes víctimas de maltrato, “bullying” y acoso en mis 11 años de experiencia para saber lo que voy a a escribir. Perdone si le causo algún struggle.
El “bullying” es una forma de acoso que sucede dentro de un ambiente escolar, entre compañeros. Niños o adolescentes.
Hoy es viernes de contar un cuento, un cuento de esos que se me ocurren en mis ratos de ocio, traído de las ficciones de la vida diaria. Dicen por ahí, además, que cuando se cuentan las cosas, no pasan...sería bueno.
Tiene que ver con una patética, horrenda e inescrupulosa costumbre, vieja como la humanidad misma, que ha encontrado en la virtualidad de las redes sociales un aliada tenebrosa: la manipulación a través de una falsa enfermedad.
Y, ¿qué bicho me pico a mí?, ¿qué me lleva a sacarme de los pelos esta historia? Pues que la moda ahora es simular enfermedades mentales, ¡mira tú! Y con víctimas de por medio, ¡qué horror!
Claro, Petro se pasó diez cuadras con lo del COVID, de acuerdo. Pero, yo quisiera preguntar a los colegas, ¿ustedes sienten que ejercen con autonomía?
Y ojalá me respondan quiénes como yo a diario ven pacientes, a sus familias y lidian con todas las vicisitudes del ejercicio. Los que respetablemente ejercen en el papel, no van a tener los mismos elementos. Pero bienvenidos.
¿Cuántos de ustedes tienen un contrato laboral decente?, ¿a ustedes sus patrones se refieren como “colaboradores” y no “trabajadores”?, ¿Obedecen órdenes, cumplen horario pero les llaman “independientes”?
Actualmente trabajo en la unidad de salud mental más grande de Bogotá, más de trescientas camas y alta complejidad en servicios hospitalarios y ambulatorios. Un lugar con potencial ilimitado y gran talento humano.
Tenemos capacidad instalada para atender pacientes psiquiátricos y sus comorbilidades médicas básicas, un primer nivel en sentido estricto. Ante cualquier eventualidad que supere esa complejidad, remitimos.
Autorizados por habilitación, no tenemos laboratorio, no tenemos soporte para paciente entubado ni profesional capacitado en cuidado intensivo, no tenemos terapeutas respiratorios, no tenemos especialistas diferentes de los psiquiatras. Solo médicos generales 24 horas.
El caso tan sonado el día de hoy es perfecto para ilustrar la dura realidad que viven las víctimas de maltrato.
Muchos hablamos de empoderamiento pero desconocemos lo que necesita un ser humano para tener poder, peor aún, desconocemos que tan severa puede ser la destrucción del maltrato crónico.
Sin ninguna mala intención, claro está, motivamos compulsivamente a las víctimas a salir del círculo de maltrato sin saber con qué herramientas mentales cuenta.